Ante las infamias de Lopérfido, la contundencia de los hechos

Respuesta del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios 2003-2015

Acostumbrados a las denuncias que se hacen en programas periodísticos para invisibilizar los logros e hitos que alcanzó el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública Servicios, desde su creación el 25 de mayo de 2003 por parte del expresidente Néstor Kirchner hasta su disolución el 10 de diciembre de 2015 por decisión del actual gobierno, nos sorprenden ahora las infamias vertidas por un personaje nefasto que es repudiado por carecer de un mínimo respeto por el dolor humano.

El ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Darío Lopérfido (esposo de Esmeralda Mitre, hija del director periodístico del diario La Nación, Bartolomé Luis Mitre) nuevamente no consigue medir sus exabruptos, al igual que lo hizo al poner en duda el número de víctimas del terrorismo de Estado durante la última dictadura militar, afirmando que “en Argentina no hubo 30 mil desaparecidos” y que ese número “se arregló en una mesa cerrada” para “conseguir subsidios”, lo que le valió miles de críticas que no vale la pena reflotar y fueron claramente resumidas por Estela de Carlotto quien le remarco: “Qué maldad empezar a manejar esta cifra. Si este señor considera que ese no es el número, que nos dé la lista de lo que él piensa que son”.

No obstante, sus habituales criticas disparatadas, cabe recordar que fue procesado en el año 2002 por la muerte por electrocución de dos jóvenes en un recital organizado por él y la productora Fénix mientras era Secretario de Cultura de la Ciudad el día 1 de marzo de 1999 y nunca dio precisiones ni se presentó a declarar en la justicia.

Respecto a sus dichos sobre la gestión del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios en relación a los programas de fomento audiovisual, desde ya son un compendio de mentiras sin ningún fundamento, entre las que utiliza el apellido de quien fuera la máxima autoridad de esta cartera para lograr un titular rimbombante, a partir de imputar supuestas relaciones que no existen y de las que no aporta ninguna prueba.

Basta como respuesta la contundente manifestación que realizó en julio de 2013 todo el ámbito cultural ante infamias de similar calibre. Actores, productores, directores, dirigentes gremiales y más de mil referentes de la cultura expresaron su rechazo diciendo que “Gracias a los subsidios a la producción se generaron 100 mil puestos de trabajo al año”. En el mismo orden en otra publicada por las productoras audiovisuales, se agradeció a la Presidenta de la Nación “la decisión política de apoyar, subsidiar e impulsar a todo el sector, con enorme respeto a la diversidad, la libertad de expresión y la participación de todas las voces”.

Los firmantes señalaban además que con la “política oficial” “todo el país está produciendo y generando la industria audiovisual más poderosa de Latinoamérica”, y subrayaron el carácter federal de las políticas con “un 40 por ciento de empresas productoras de cine y televisión”, sobre un total de dos mil.

“150 largometrajes al año, 50 cortometrajes, 2.000 horas de producción para televisión, con más de 290 premios internacionales en los últimos 4 años”, reseñaron en las solicitadas.

A los que se sumaron también el respaldo documentalistas, dirigentes del Sindicato Argentino de Televisión y Servicios Audiovisuales (SATSAID), el Sindicato de la Industria Cinematográfica Argentina (SICA), y la Asociación Argentina de Actores, entre otros.

El ministro Lopérfido debe ignorar que series producidas a partir de estas políticas obtuvieron en 2012 el prestigioso premio Emmy Latino por las actuaciones de Darío Grandineti y Cristina Banegas. Como tampoco debe saber que más de 500 productoras de todo el país, de las más grandes a las chicas, participaron de estos programas.
Evidentemente, las políticas culturales transformadoras e inclusivas que se impulsaron durante nuestra gestión, cosa que no muestran las actuales, deben haber sido exitosas dado que lo único que está funcionado y muy lentamente, es la continuidad de aquellas que fueron implementadas por el gobierno anterior. Gestión que fue realizada articulando con todas las carteras involucradas en el tema como el INCAA, los canales públicos, Ministerio de Cultura, el de Ciencia y Tecnología, el extinto AFSCA, entre otros ministerios y organismos estatales.

Además, participaron canales provinciales y universidades públicas, como la Universidad de Villa María, que dio pie a que las actuales autoridades se vanaglorien inaugurando lo que inició la gestión que tanto critican. Las universidades crecieron exponencialmente en cantidad de alumnos gracias a estas políticas que se preocupan tanto en criticar, olvidando que son los alumnos del conurbano y del interior del país, azotado por políticas destructivas, quienes colaboran en todo este gran desarrollo del sector audiovisual.

Así también es mentira que nadie ve lo producido, millones de personas las reproducen en la plataforma de CDA (www.cda.gob.ar) además de sus aplicaciones para televisores y dispositivos móviles, además de distribuir más de 6.000 hs. en todos los canales de televisión a través del BACUA (Banco de Contenidos Audivisuales, www.bacua.gob.ar) propiedad del ESTADO NACIONAL, hoy en cabeza del Sistema de Medios y Contenidos Públicos, que llenan las programaciones de los canales que hoy no pueden sostener por no poder producir nuevas realizaciones, afectando a todo el sector.

Por todo esto, estamos orgullosos de todos estos logros alcanzados en el marco de un gobierno que llevó adelante el proceso de inclusión social y cultural más importante de los últimos 50 años y sobre todo de ser impugnados por un ministro que niega sin ningún pudor el mayor genocidio de nuestra historia, perpetrado por una dictadura que además de sangrienta implantó un modelo de desindustrialización, exclusión y miseria. Señor Loperfido, es bueno recordar que “Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás, que calle”.

MINISTERIO DE PLANIFICACIÓN FEDERAL, INVERSIÓN PÚBLICA Y SERVICIOS 2003-2015