100 días de Gobierno: números preocupantes y un futuro con incertidumbre

El 11 de diciembre de 2015 Argentina presentaba niveles de actividad económica altos en todos los principales rubros que conforman su Producto Bruto: automotriz, construcción, metalurgia, textil, agro, alimentos, energía y comercio interno.


Aún con cuestiones pendientes por resolver, la macroeconomía argentina se desempeñaba en forma dinámica, sólida y con desocupación mínima, constituyendo una plataforma excelente para este 2016.
El primer bimestre de este año comparado con el primer bimestre del año 2015 arroja un cuadro de situación preocupante: la producción automotriz cayó 27%, la construcción cayó 10%, la actividad textil cayó 24%, el sector metalúrgico cayó un 14,5%, la producción de alimentos frescos cayó 8%, la producción de alimentos secos cayó 22% y el comercio minorista cayó un 3,4%.

El poder de compra del ingreso de los hogares argentinos ha sido reducido dramáticamente en estos 2 meses. Tomando solamente 4 grandes rubros, el ajuste en el bolsillo de un hogar es como mínimo 3.600 pesos por mes:
1. Argentina importa 5.000 millones de dólares por mes en insumos, bienes y servicios que consumen los hogares. El dólar aumentó 5 pesos, por lo tanto 25.000 millones de pesos se trasladan en forma automática a través de precios a los 13 millones de hogares argentinos, lo que redunda en un impacto de $ 2.000 por mes por hogar.
2. La carne es el principal gasto en alimentos de una familia. El kilo de carne subió 50 pesos en promedio. Un hogar promedio consume 20 kilos de carnes por mes, por lo tanto el impacto fue de $ 1.000 por hogar.
3. Un hogar promedio llena 2 tanques de nafta por mes, unos 100 litros. La nafta subió $ 4 en promedio por lo que el impacto es $ 400.
4. El costo del servicio eléctrico aumentó en promedio 200 pesos por mes.

No hay forma ni experiencia en el mundo que indique que este cuadro de situación que Argentina muestra en el primer bimestre no es alarmante y preocupante.
De no resolver estas variables rápidamente, los problemas pueden crecer en forma de bola de nieve. Esta situación ya ha generado la pérdida de 150.000 puestos de trabajo y el trabajo es el principal ordenador social y psicológico de una persona. Un ser humano que pierde el trabajo pierde la esperanza. La ocupación es un factor ultra prioritario que ningún gobierno puede dejar a un lado.
La eliminación de retenciones y la devaluación del tipo de cambio puede representar mayores ingresos para un determinado sector concentrado que tiene gran escala dentro del propio sector agropecuario, pero es un error pensar que beneficia a todo el sector agropecuario.
La gran mayoría de los pequeños y medianos productores agropecuarios verán incrementados sus costos a un tipo de cambio que se devaluó 60% y a la inflación que ya supera el 8% en lo que va del año.
Atar la suerte o recuperación de la actividad económica a Argentina a un Acuerdo Leonino con Fondos Buitres el cual será un hipotético motor de ingresos de capitales externos es definitivamente miópico. Argentina es un País más en el mundo con sus capacidades y atractivos pero es decididamente egocentrista pensar que somos la mejor opción para el capital extranjero inversor. El mayor ingreso de capitales extranjeros para inversión a la Argentina se produjo entre 2005 y 2009, cuando Argentina solo tenía reestructurado el 76% de su deuda en default.
Cada una de las regiones geográficas del país tiene sus propias capacidades y necesidades. El NEA no es igual al NOA; Cuyo y el Litoral son diferentes; la Región Centro y la Patagonia tienen realidades diferentes.
El 80% de la economía argentina se sustenta en el consumo interno, en el poder de compra de los salarios y en la ocupación interna. El poder de compra de un hogar en Formosa, Salta, La Rioja, Jujuy o Chubut, generan la demanda para que la Planta de Alimentos Secos de Molinos en Santa Fe o la Planta Textil de Coteminas en Santiago del Estero puedan funcionar.
La articulación federal y política de todas las regiones geográficas determinará la realidad de Argentina.